domingo, 26 de agosto de 2007

Magnates de la comedia

Max Linder (1883-1925)

Fue el cómico de cine mudo francés más exitoso de su época hasta el surgimiento de Charles Chaplin, quien reconoció ser su discípulo.

Encarnó a un personaje distinguido, de elegante vestimenta, que se veía siempre en algún insólito enredo. En 1912 era el actor cinematográfico mejor pagado de Francia.

Condenado por las generaciones posteriores a un olvido casi absoluto, la presentación, en 1963, de la película En compagnie de Max Linder, reivindicó su obra a partir de los esfuerzos de su hija Maud Linder. La película, narrada por el famoso director francés René Clair, significó el principio de una justa revalorización que puso a Max Linder entre los grandes nombres del cine mudo.

Entre sus innumerables películas destacan: La leyenda de Polichinela (1907), Un casamiento americano (1908-09), La flauta maravillosa y ¿Quién es el asesino? (1910), Max busca una novia (1911), Idilio en la granja (1912), Boda imprevista (1913), Max condecorado (1914), Max entre dos fuegos (1915), El pequeño café (1919), Sea usted mi mujer (1921), Siete años de mala suerte (1923), Socorro (1924) y El rey del circo (1925).


Mack Sennett (1880-1960)

Fue un innovador de la comedia slapstick (tipo de comedia que implica la exageración de la violencia física). A lo largo de su vida fue a menudo reconocido como “El Rey de la Comedia”.

En 1912 fundó Keystone Studios en Los Angeles, California. Las comedias de Sennett eran famosas por sus salvajes carreras de coches y por las batallas de pasteles.

Su primera actriz fue Mabel Normand, que se convirtió en una estrella (y con la cual tuvo una tormentosa relación personal). En sus películas figuraban un conjunto de chicas conocidas como las Sennett Bathing Beauties (bellezas de baño Sennett).

Sennett también creó las Kid Comedies, antecesoras de las películas de Our Gang.

En 1917 Sennett dejó la marca Keystone y organizó su propia compañía, Mack Sennett Comedies Corporation, produciendo cortos cómicos de mayor duración y unos pocos largometrajes. Durante los años veinte sus cortos tuvieron gran demanda.

Sennett ocasionalmente experimentó con el color y fue el primero en dar al mercado un corto sonoro, en 1928. Pero su estudio no sobrevivió a la Gran Depresión.

En marzo de 1938 fue premiado con un Oscar honorífico: “Por su duradera contribución a la técnica de la comedia cinematográfica, cuyos principios básicos son tan importantes hoy como cuando se pusieron en práctica por primera vez, la Academia presenta un especial reconocimiento al maestro de la diversión, descubridor de estrellas, amable, comprensivo genio de la comedia, Mack Senett”.