viernes, 5 de octubre de 2007

Western: lo viejo y lo nuevo

Más corazón que odio
John Ford
Estados Unidos, 1956
Género: western

Las desapariciones
Ron Howard
Estados Unidos, 2003
Género: western, drama


Las desapariciones gira alrededor de uno de los tópicos frecuentes del género western: el de la mujer blanca secuestrada por los indios. La acción transcurre a fines del siglo XIX en territorio de Nuevo México. Maggie (Cate Blanchett) vive en medio del campo con sus dos hijas, la pequeña Dot y la adolescente Lilly (Evan Rachel Word). Allí sobrevive trabajando como curandera, en compañía de un hombre con quien mantiene una relación bastante liberal y descomprometida, todo lo cual dibuja un perfil de mujer moderna.

Hay una modernización del género, la película incluye también el tópico de la familia disfuncional, representada aquí por un padre (Tommy Lee Jones) que abandona a sus hijas y esposa. Luego el padre regresará, como en todo buen western: siempre hay regreso. Aunque Maggie no quiere saber nada con él, no le quedará más remedio que recurrir a sus servicios cuando Lilly resulte secuestrada por los apaches.

Los indios, encabezados por el hechicero Pie Deforme, raptan mujeres blancas para venderlas en el mercado negro. El conflicto alrededor de la chica raptada admite aquí menos complejidades que el personaje de Natalie Word en Más corazón que odio, la obra maestra de John Ford. Allí, cuando el rescatador John Wayne daba con ella, se encontraba con una mujer tan asimilada a la tribu que hasta renegaba de su condición de blanca.

Aquí la cosa es mucho más sencilla, ya que Lilly siente espanto y repugnancia por sus salvajes secuestradores y lo único que quiere es huir de una buena vez de esa pesadilla. Lo cual simplifica toda la situación.

En Las desapariciones se ve un rasgo que en Más corazón que odio no era tan importante: la superstición y la magia negra. Pie Deforme es una figura más parecida a la de un demonio que a un ser humano. The missing tiene un grado de mística y brujería ausente en la película de John Ford.

Con respecto a la violencia, en Las desapariciones aparece muchísima sangre y las muertes o peleas se muestran más explícitamente que en Más corazón que odio, que es muy sutil.

Por último, el papel de la mujer en Las apariciones es mucho más importante que en Más corazón que odio. Cate Blanchett aparece como una mujer fuerte, capaz de hacer lo que sea por rescatar a su hija. Las mujeres son las protagonistas de la acción. En cambio, en el viejo western de John Wayne la mujer aparece en un segundo plano, víctima de la sociedad machista: simplemente como un objeto, una necesidad inmediata.