sábado, 8 de septiembre de 2007

Expresionismo aleman en el cine


El expresionismo fue una corriente artística que buscó la exteriorización de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. El movimiento apareció en los primeros años del siglo XX como reacción frente a los modelos que habían prevalecido en Europa desde el Renacimiento. Fue una de las primeras vanguardias del siglo XX.
El artista expresionista trató de representar la experiencia emocional en su forma más completa, sin preocuparse de la realidad externa, sin de su naturaleza interna y de las emociones que despierta en el observador. Para lograrlo, los temas se exageran y se distorsionan con el fin de intensificar la comunicación artística.

El siglo XX estuvo cargado de guerras y negatividad. El expresionismo aparece como el movimiento de vanguardia que articula estéticamente este comienzo de crisis en la apertura violenta del nuevo siglo.

El expresionismo, dice De Micheli, es un "arte de oposición". Oposición al positivismo y sus maléficas insidias.
Para los expresionistas la realidad era algo que había que experimentar desde la más profunda interioridad, y así apelaban a vivencias corporales y emocionales del mundo más que a su captación por el ojo (como hacían los impresionistas).

El expresionismo en el cine se sitúa en torno a 1917. Fue un nuevo estilo de hacer películas basado en las características estilísticas del movimiento expresionista en pintura, tal como el uso del claroscuro, las atmósferas oníricas y los exagerados ángulos y composiciones.

Algunos ejemplos de cine expresionista alemán son El gabinete del doctor Caligari (1919), Metrópolis (1927), Nosferatu (1922), etc.